jueves, 21 de enero de 2010

¿Por qué logra emocionarme cada vez que lo veo?
¿Por qué continuamente lo quiero ver?
¿Por qué siguen mintiendo, creando ilusiones donde no las hay?
Son demasiadas preguntas las que inundan mi mente paranóica, débil e indecisa, y aún así.
Sigo sola como siempre lo he estado.
No puedo decir que te necesito,
no puedo decir que quiero hablar con alguien para desahogarme, y cuándo por fin lo hago, siento que el esfuerzo que hago no vale la pena.
¿Lloraré como ayer?
No sé que es lo que pienso en ciertos momentos,
no se que es lo que quiero para mi vida.
Escribir, emocionar, crear, ilusionar, compartir, llorar, sentir, recordar...
Es lo que hago continuamente con el paso del tiempo, de los días y de los agotadores mañanas...
¿Y de qué sirve?
De absolutamente nada, porque caeré una y otra vez, aunque nadie lo haya notado...
Aunque nadie lo notará jamás...
Y si algún día no muy lejano me verás caer..

No hay comentarios:

Publicar un comentario